Los comerciantes colombianos están viendo señales de que los presupuestos de los hogares se han ajustado a la baja, la inflación sigue siendo alta, los costos de energía son una carga adicional y los costos del crédito están por las nubes, todo esto los obliga a prepararse para vivir un año de crecimiento muy lento o nulo. La demanda se está debilitando sensiblemente. En noviembre, el 29% de los empresarios consultados por nuestra tradicional encuesta, reportó un aumento en su volumen de ventas, el 46% dijo que fueron similares y para el 25% hubo disminución.

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