Tenemos que acatar las medidas sanitarias, pues son necesarias con la suficiente conciencia del peligro, y de que, si yo me cuido, cuido a los demás. Entendiendo que el tapabocas es indispensable y debe estar bien puesto, que el lavado permanente de manos y el distanciamiento salvan vidas. Aquí es donde nosotros tenemos que demostrar cultura ciudadana, cuidándonos e invitando a mantener el orden y el aseo, aportando nuestro granito de arena.

La pandemia nos está dejando un legado de enseñanzas, como querernos más en familia, conocernos más, compartiendo oficios, valorando al prójimo a través de la humildad, aprendiendo mejor la virtualidad, aprovechando para trabajar y estudiar e invitándonos a una verdadera reflexión sobre nuestras vidas.

Así se vea la luz al final del túnel, el peligro continúa por cuenta de la aparición de nuevas variantes del virus, que obligan a adoptar medidas  restrictivas. Por tal razón, nadie puede bajar la guardia, para que la brecha se vaya cerrando con el comportamiento de las remesas venidas del exterior, que expandan la capacidad consumo, que el precio interno del café beneficie otro tanto, que las transferencias gubernamentales apuntalen la demanda, que diversos subsidios reanimen las ventas de vivienda y que mejore el ánimo de los inversionistas, oportunidades para que la situación evolucione favorablemente.

Este 2021 debe ser un año de recuperación, aunque no exento de tensiones, porque aparte de la prioridad de mantener el virus a raya es indispensable saber darle aire a las actividades productivas. Aunque se tiene que confiar en que lo peor quedará atrás, no basta pensar con el deseo, enfrentar el covid-19 de forma responsable es la mejor garantía de que no vengan más decisiones que descarrilen la economía ni mucho menos la salud. Hay que prestarles atención a las luces de alerta, dada la difícil coyuntura socioeconómica. El remedio no puede ser peor que la enfermedad. El liderazgo es definitivo para acercar posiciones, construir consensos y desmentir noticias falsas para apagar el incendio que está causando la pandemia.

Se debe trasmitir confianza, enviando las señales correctas, estimulando la reactivación y manteniendo el orden, para entonces salir de la crisis más temprano que tarde, como la evolución de los domicilios y la exploración de experiencias. Los restaurantes por ejemplo, han volcado hacia el domicilio que es más que una forma de llevar comida a casa priorizando platos que no pierdan calidad en el viaje, ofreciendo más allá de comidas rápidas con líneas más gourmet y ofertas dealmuerzos o cenas para ser finalizadas y servidas en la seguridad del hogar, más perfeccionadas con la mejora en la calidad y la transparencia en materia de bioseguridad, promoviendo los productos locales, superando dificultades y difíciles pruebas que incluyen el equilibrio social y el respeto al ambiente, sabiendo vivir la vida cada día como si fuera el último, haciendo el bien, siendo generosos y mitigandoel hambre de otros.

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