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SuperIndustria se pronuncia sobre el deber de información en cabeza del consumidor respecto de los productos que adquiere

La Delegatura de Asuntos Jurisdiccionales de la Superintendencia de Industria y Comercio, mediante la Sentencia No. 10660 de 2018, decidió una acción de protección al consumidor en la que hizo especial énfasis en que uno de los deberes del consumidor es informarse acerca de los productos que adquiere.

 

Al respecto la Entidad recalcó que de acuerdo con lo previsto en el numeral 2.1 del artículo 3 del Estatuto del Consumidor (Ley 1480 del 2011), los consumidores tienen deberes y uno de ellos es informarse acerca de los productos y servicios que adquieren, por lo que previamente a la suscripción de un contrato deben adquirir información sobre las condiciones generales del mismo.


Además, recalcó que les asiste a los compradores el derecho a recibir información completa, veraz, transparente, precisa e idónea respecto a los productos y servicios que se les ofrecen, y se consagró la responsabilidad en cabeza de productores y/o proveedores por el incumplimiento a dicho deber, según lo dispone el Estatuto del Consumidor.


En consecuencia, explicó la entidad, evaluar la veracidad y suficiencia de la información que determinó la intención de compra en un caso puntual siempre será un aspecto de suma relevancia a la hora de proteger los derechos en el marco de la acción jurisdiccional de protección al consumidor.


En el caso bajo análisis, precisó la superintendencia, no se vislumbró la vulneración de derechos al consumidor, quien alegó que no pudo establecer contacto con la demandada cuando iba a cancelar el saldo de un plan turístico y que posteriormente le dijeron que su reserva estaba cancelada.

Sin embargo, el material probatorio arrojó que el consumidor conocía las cláusulas del contrato y las obligaciones de las partes, por lo que no era posible atribuir responsabilidades por su propia culpa.