Usted está aquí

Cambio de tipo societario no incide en proceso de responsabilidad fiscal

En días pasados la Contraloría General de la República emitió el concepto No. 36 mediante el cual se pronunció sobre la no incidencia del cambio de tipo societario en un proceso de responsabilidad fiscal, siempre y cuando el NIT se encuentre identificado.
 

De esta manera, la Entidad recalcó que lo importante dentro de un proceso de responsabilidad en el que una sociedad que se constituye en presunto responsable fiscal se transforma en otro tipo societario es que siga siendo la misma persona jurídica identificada con el mismo NIT, ya que es sobre quien eventualmente recaerá la imputación, a diferencia de los consorcios o las uniones temporales en donde no hay una persona jurídica como tal, sino que la responsabilidad recae sobre cada uno de los miembros que los componen.


Lo anterior, de conformidad con el artículo 41 de la Ley 610 de 2000, que consagra que para que el órgano de control fiscal pueda proferir auto de apertura dentro de un proceso de responsabilidad fiscal, debe identificarse la entidad estatal afectada y los presuntos responsables, lo que se traduce en la individualización de estos últimos a través de su nombre o razón social con su respectivo documento de identidad en el caso de las personas naturales y con el NIT en el caso de las personas jurídicas, grupo al que pertenecen las sociedades comerciales.

 

Así mismo, la Entidad trajo a colación lo mencionado por la DIAN, para la cual el NIT constituye el número de identificación de los inscritos en el RUT (Registro Único Tributario), que permite individualizar a los contribuyentes y usuarios, para todos los efectos en materia tributaria, aduanera y cambiaría y en especial para el cumplimiento de las obligaciones de dicha naturaleza.

 

A su vez, el ordenamiento jurídico colombiano consagra que para proferir fallo con responsabilidad fiscal, entre otros elementos, debe obrar prueba de la certeza de la existencia de la individualización del gestor fiscal.

 

En ese orden de ideas, la Contraloría hizo especial énfasis en que cuando una sociedad se transforma de un tipo societario a otro distinto, no se interrumpe ni se produce una pausa en su continuidad como persona jurídica, de tal forma que la misma sigue existiendo como un único sujeto de derecho, con sus mismas actividades y con su mismo patrimonio, pero bajo unas nuevas reglas de juego, que son precisamente las de la nueva forma de sociedad adoptada en virtud de la mencionada transformación.

 

Dicho en otras palabras, la sociedad que se transforma continúa con las mismas actividades, negocios, contratos, obligaciones y activos que traía con anterioridad a la transformación, en razón a que sigue siendo como ya se expresó, la misma persona jurídica pero, regida por las normas de un tipo societario diferente.

 

De lo expuesto, se concluye que lo relevante dentro de un proceso de responsabilidad fiscal en donde una sociedad que se constituye en presunto responsable fiscal se transforma en otra sociedad, es que siga siendo la misma persona jurídica identificada bajo el mismo NIT, pues como ya se mencionó, aquel debe estar plenamente identificado, ya que es sobre quien eventualmente recaerá la imputación de responsabilidad fiscal, a diferencia de los consorcios o las uniones temporales en donde no hay una persona jurídica, razón por la cual, la responsabilidad fiscal recae sobre cada uno de los miembros que los componen.