Hábitos de consumo a la hora de comprar

Las conductas de consumo a la hora de comprar constituyen un elemento de estudio que involucra a profesionales de distintas áreas.

En el plano psicológico, una de las aproximaciones al estudio de los hábitos de compra, propone que la conducta reflexiva es la actitud ideal en estos casos.

La conducta de compra reflexiva tiene como base, a nivel contextual, un consumo racional y planificado, que conlleva actos enfocados a una utilización eficiente de los recursos económicos disponibles; lo que implica, una obligada jerarquización de las necesidades de compra: enlistar los productos según su importancia y previsión de gastos, entre otros. Según la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, “la masiva expansión y entrada de las tiendas de grandes superficies y las competencias entre ellas, ayudadas por la caída y baja cotización del dólar, han logrado posicionar varios productos de diferente índole, que antes eran considerados como exclusivos, al compararlos con los más básicos dentro de los intereses de las familias colombianas”.

Cosas que en el pasado eran muy costosas, ahora, con estrategias de mercadeo, están al alcance de los hogares promedio, y más cuando las grandes supertiendas ya venden de todo tipo de productos con diferentes formas de pago para poder comprarlos.
Insumos como los vinos, los quesos maduros, el aceite de oliva, las aceitunas y hasta el jabón liquido, ya se consideran artículos de la canasta familiar.

Además, en los últimos años, las plazas de mercado ya no se mueven de manera estratificada, de acuerdo a sus clientes; pues desde los centros de acopio de alimentos hasta los grandes supermercados, son visitados por todo aquel que tenga con qué, o en su defecto, que quiera ahorrar unos pesos.

Según Daniel Quinchara Carreño, presidente de Asaba, la Asociación de Abarroteros de Barranquilla, las personas no deben dudar en asistir a los centros de acopio para comprar los diferentes productos de la canasta familiar.

“Los lunes, miércoles y viernes son los días, en los que es habitual comprar frutas y verduras frescas. Aunque todos los días son movidos en las plazas de mercado desde las horas de la madrugada, cuando los precios son más económicos, por ser un punto de venta mayorista que también recibe a todo tipo de público”, aportó Quinchara Carreño.

Por el lado de la ropa, Según Fenalco, otro fenómeno que se aprecia es que diseñadores reconocidos y casas de moda extranjeras, ya han hecho convenios con las grandes superficies, ofertando líneas económicas o prendas que ya cumplieron su temporada

Fuente Noticia: 

El Heraldo

Las conductas de consumo a la hora de comprar constituyen un elemento de estudio que involucra a profesionales de distintas áreas.

En el plano psicológico, una de las aproximaciones al estudio de los hábitos de compra, propone que la conducta reflexiva es la actitud ideal en estos casos.

La conducta de compra reflexiva tiene como base, a nivel contextual, un consumo racional y planificado, que conlleva actos enfocados a una utilización eficiente de los recursos económicos disponibles; lo que implica, una obligada jerarquización de las necesidades de compra: enlistar los productos según su importancia y previsión de gastos, entre otros. Según la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, “la masiva expansión y entrada de las tiendas de grandes superficies y las competencias entre ellas, ayudadas por la caída y baja cotización del dólar, han logrado posicionar varios productos de diferente índole, que antes eran considerados como exclusivos, al compararlos con los más básicos dentro de los intereses de las familias colombianas”.

Cosas que en el pasado eran muy costosas, ahora, con estrategias de mercadeo, están al alcance de los hogares promedio, y más cuando las grandes supertiendas ya venden de todo tipo de productos con diferentes formas de pago para poder comprarlos.
Insumos como los vinos, los quesos maduros, el aceite de oliva, las aceitunas y hasta el jabón liquido, ya se consideran artículos de la canasta familiar.

Además, en los últimos años, las plazas de mercado ya no se mueven de manera estratificada, de acuerdo a sus clientes; pues desde los centros de acopio de alimentos hasta los grandes supermercados, son visitados por todo aquel que tenga con qué, o en su defecto, que quiera ahorrar unos pesos.

Según Daniel Quinchara Carreño, presidente de Asaba, la Asociación de Abarroteros de Barranquilla, las personas no deben dudar en asistir a los centros de acopio para comprar los diferentes productos de la canasta familiar.

“Los lunes, miércoles y viernes son los días, en los que es habitual comprar frutas y verduras frescas. Aunque todos los días son movidos en las plazas de mercado desde las horas de la madrugada, cuando los precios son más económicos, por ser un punto de venta mayorista que también recibe a todo tipo de público”, aportó Quinchara Carreño.

Por el lado de la ropa, Según Fenalco, otro fenómeno que se aprecia es que diseñadores reconocidos y casas de moda extranjeras, ya han hecho convenios con las grandes superficies, ofertando líneas económicas o prendas que ya cumplieron su temporada

Fuente Noticia: 

El Heraldo

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