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LA BAJA PRODUCTIVIDAD ES NUESTRA DEUDA NACIONAL
Es necesario hablar sobre la productividad del país, por estos días que se está negociando el aumento del salario mínimo para 2017. La economía creció 4,26% anual en el periodo 2000-2015, más por la acumulación de capital físico y de fuerza laboral que por aumentos de la productividad. Se podría predecir que si no hubo grandes saltos en productividad en estos 16 años, entonces, nos espera un crecimiento futuro a tasas más modestas. El DNP reconoce que Colombia tiene un importante rezago en su productividad. La Productividad Total de los Factores (PTF) tuvo un crecimiento nulo o negativo desde la crisis del 2008, mientras otros países como Perú y Ecuador tuvieron casi siempre tasas de crecimiento de la PTF superiores a Colombia en el mismo periodo. Entre los factores que explican este rezago figuran la baja adaptación y adopción de conocimiento y tecnología en las unidades productivas y empresariales, capital humano insuficiente para mejoras sustanciales en la productividad laboral, bajos niveles de encadenamientos productivos, baja participación del país en el comercio mundial, exportaciones concentradas en pocos productos de poco valor agregado, entre otros. En el libro Las exigencias del desarrollo colombiano. No sigamos arando en el mar, que lanzó FENALCO en el pasado Congreso Nacional de Comerciantes, sugerimos el propósito nacional de elevar en un 2,5% promedio anual la productividad del país. Para lograrlo es menester insistir en factores como la apertura de mercados, más competencia, más educación, buena infraestructura, innovación y una sociedad de emprendedores. Es fundamental despojarnos de la vieja idea de que las chimeneas son las que generan progreso en una sociedad. El país tiene que perder las prevenciones sobre la importancia de sectores no transables como el transporte, las comunicaciones, la construcción, el comercio, el entretenimiento, los restaurantes, los hoteles, el turismo de salud, los “call- centers”, la educación y la salud. Y en el esfuerzo por mejorar la productividad y competitividad nacional es importante lograr también un aumento en la bancarización.